El Grupo Municipal Popular tilda de “chapuza” la actuación del Ayuntamiento de Valladolid en el túnel de Panaderos

El pasado jueves 15 de septiembre las obras de la calle Panaderos de Valladolid sufrieron un hundimiento de la acera a la altura del número 68, lo que provocó la inquietud por el avance de dichas obras de la integración ferroviaria de la capital. El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, informó del suceso al día siguiente a los portavoces de los grupos que integran la Corporación municipal “restando importancia al asunto”, comprometiéndose a reponer el tramo de acera afectado y a dar continuidad a los trabajos en marcha.

Dos días después, la presidenta del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Valladolid, Pilar del Olmo, y los concejales Irene Núñez y José Antonio de Santiago-Juárez han visitado las obras del túnel de la calle Panaderos y han podido constatar que no había operarios trabajando en la obra, y que se han colocado unas planchas metálicas para acceder al número 68 de la citada calle. “Miedo daba pasar por allí”, apunta Del Olmo, quien explica que durante la visita han hablado con algunos vecinos, así como con los titulares y empleados de varios negocios, quienes “se quejan de la falta de información y de las molestias que les están ocasionando las obras”, informan desde el PP. “¿Y para qué? ¿En qué va a mejorar la vida de los residentes? ¿Va a favorecer la actividad económica en la zona? ¿Va a mejorar la accesibilidad de los vecinos? La respuesta es no”, se repreguntaban los populares.

El Grupo Municipal Popular presentó en su día un recurso contra esta obra y pidió la suspensión cautelar de la misma. En dicho recurso, “hacíamos mención a la seguridad y a los peligros para las viviendas. Los tribunales de Justicia dijeron que no, desestimaron nuestro recurso, y hoy siguen llevándose a cabo estas obras de los túneles de Panaderos y Labradores. Ya es imposible pararlas”, dice Pilar del Olmo, quien pide al alcalde que “escuche a los vecinos y que haga todo lo que esté en su mano para garantizar la seguridad y minimizar las molestias generadas con motivo de esta actuación, tanto a los ciudadanos como a los negocios de las calles cercanas”.

Las obras no van a concluir en plazo, “como ninguna otra de las que ejecuta el Ayuntamiento”, apuntan, por lo que la presidenta del Grupo Municipal Popular espera que “no se alarguen tanto como las del túnel de Andrómeda, que se prolongaron durante un lustro”. Cabe recordar, que en el transcurso de una sesión plenaria el Grupo Popular solicitó al alcalde que proporcionara a los vecinos aparcamientos gratuitos cercanos a El Campillo, Plaza de España o la estación de Renfe, pero “la respuesta fue no. Ahora ya no van a dejar entrar a los vecinos en sus garajes privados, y si quieren aparcar van a tener que hacerlo al otro lado de las vías, en el barrio de Las Delicias, y se van a ver obligados a cruzar el túnel del miedo para llegar a sus casas”, sostiene Del Olmo. Además, la popular afirma que la actuación que está ejecutando el equipo de Gobierno es “todo un despropósito” al que se opuso el PP en el Ayuntamiento “con todas sus fuerzas”.

La presidenta del Grupo Popular en el Ayuntamiento asegura que hay “una diferencia considerable entre aguantar las molestias ocasionadas por unas obras para obtener un resultado favorable y hacer algo positivo para Valladolid, y una chapuza de túnel para meter y sacar coches al centro de la ciudad, cuando por otro lado no quieren que circulen coches por el centro. Desde luego, qué poco piensan los integrantes del Gobierno municipal”.

Del Olmo asegura que no es intención alarmar a la ciudadanía, pero sí “denunciar las chapuzas del alcalde, Óscar Puente, y del teniente de alcalde, Manuel Saravia”. Es por este motivo, que la presidenta del Grupo Popular insiste en reclamar al Gobierno local el soterramiento de las vías del tren a su paso por la ciudad de Valladolid, “en vez de malgastar el dinero en obras que no sirven para nada”.

Según los cálculos efectuados por el Grupo Popular, teniendo en cuenta el coste en Madrid del kilómetro de soterramiento entre Atocha y Chamartín, en Valladolid soterrar costaría 222 millones de euros. El Ayuntamiento debería aportar el 25% del presupuesto, de manera que tendría que hacer frente a 55,5 millones de euros. Sólo este túnel entre Panaderos y Labradores se licitó por 20 millones de euros. Por lo tanto, concluye Pilar del Olmo, “el alcalde debería explicar por qué no quiere soterrar”.