VÍDEO | Tres clientes impiden el atraco a mano armada en un bar de Valladolid

La cámara de seguridad del bar grabó todo lo sucedido en este intento de robo en La Ferroviaria

Los propietarios del bar La Ferroviaria ubicada en la calle estación de Valladolid se reponen aún del susto que se llevaron la madrugada del lunes al martes tras el intento de robo que sufrieron en su establecimiento. Los hechos ocurrieron pasadas las 2:00 horas de la mañana cuando el bar estaba a punto de bajar la trapa. De un momento a otro, dos encapuchados irrumpieron en el local encañonando a la clientela al grito de «contra la barra», tal y como recoge la cámara de seguridad.

En Valladolid Plural hemos hablado con el propietario de La Ferroviaria, José Luis Martínez, para conocer de primera mano todo lo sucedido. Según cuenta todo ocurrió muy rápido. «Estábamos a punto de cerrar, y apenas quedaban dentro 3 clientes cuando de repente entró un encapuchado con aparentemente una pistola en la mano amenazándonos que nos pusieramos contra la barra. Fuera aguardaba otro atracador que vigilaba desde la puerta». Según nos cuenta el dueño del local, los dos atracadores eran jóvenes. «Parecían dos chavales, no llegaban creemos ni a los 25 años».

La increíble reacción de los 3 clientes que se encontraban justo en el momento de los hechos permitió que el susto no fuera a mayores. De hecho, llegaron a enfrentarse a los atracadores sacándoles a empujones del local. «Al principio creíamos que todo era una broma por la manera en la que entraron, pero cuando vimos que no era así, nos temimos lo peor. Nunca sabe uno como va a reaccionar esta gente y si la cosa se va a poner fea. Al ver que nos encarábamos contra ellos se fueron corriendo del bar», asegura el dueño de La Ferroviaria. Acto seguido, José Luis llamó a la policia que en menos de dos minutos se personaron en su bar. «Estuvieron durante un rato peinando la zona para ver si conseguían dar con los ladrones pero no tuvieron esa suerte».

Felizmente todo ha quedodo en un pequeño susto y no hubo que lamentar ningun daño personal ni material. Además, los atracadores se fueron con los bolsos vacíos sin botín alguno.