Los empresarios de Valladolid se ofrecen a consensuar una Zona de Bajas Emisiones con “menos incidencia” en la actividad económica y empresarial

CEOE Valladolid está concienciada con la necesidad de mantener una buena calidad del aire y comprende que La Ley de Cambio Climático y Transición Energética establece la progresiva eliminación de la circulación de vehículos de combustión interna y la creación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en los municipios con más de 50.000 habitantes y que estas medidas se tienen que ir implementando de manera gradual.

CEOE Valladolid, en su condición de representante de la totalidad del empresariado vallisoletano, ha trasladado al Ayuntamiento de Valladolid, en las diferentes reuniones, comisiones y consejos en los que ha participado, la necesidad de aplicar medidas que no limiten de forma excesiva la movilidad en el entorno del centro.

Además, la Confederación elaboró un Informe sobre la Calidad del Aire y un Plan de Acción, que fue presentado al Ayuntamiento en marzo de 2019. Este informe concluía que el cierre al tráfico de la zona centro era una medida excesiva que provocaba una incidencia muy importante en la economía de Valladolid, y en el mismo, se proponía un plan de acción con medidas preventivas para evitar que se tuvieran que adoptar otras más restrictivas en el futuro.

Dentro de las alegaciones presentadas a la modificación del Reglamento Municipal de Tráfico, Aparcamiento y Seguridad Vial, en marzo de 2021, CEOE Valladolid presentó alegaciones también en esa línea de aliviar las restricciones que estaban previstas en la Zona inicial de Baja de Emisiones, especialmente dirigidas facilitar la actividad del sector del Comercio y de la Logística.

La ampliación de la Zona de Bajas Emisiones presentada por el Ayuntamiento el 18 de febrero de 2022, es una modificación sustancial del plan inicial, que debería de haberse informado, debatido y consensuado de forma previa con los agentes económicos y sociales implicados, por lo que CEOE Valladolid muestra su oposición a esta ampliación y se ofrece al Ayuntamiento para consensuar una Zona de Bajas Emisiones que limite al máximo la incidencia sobre la actividad económica y empresarial de la ciudad de Valladolid.