Medio Ambiente refuerza el operativo contra incendios con 27 pick-up, tres por provincia, para labores de prevención, vigilancia y extinción

El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, acompañada de la delegada territorial de la Junta, Raquel Alonso, ha presentado este lunes en Valladolid las 27 nuevas pick-up 4×4 de doble cabina que se incorporan al Operativo de prevención y extinción de incendios forestales. Estas unidades forman parte del parque móvil destinado a la lucha contra incendios forestales. La inversión global, incluyendo tanto la adquisición como la adaptación, asciende a 1.281.843 euros, de los cuales 259.399 euros provienen de los Fondos NextGeneration. En 2024, todas las unidades han sido adaptadas para su uso como vehículo especial contra incendios forestales y están preparadas para realizar labores de prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales. También tienen capacidad para transportar cuadrillas de hasta cinco profesionales. Las 27 pick-up se destinarán a las nueve provincias de Castilla y León a razón de tres por provincia.

Los vehículos ofrecerán sus servicios tanto en Época de Peligro Alto como en Época de Peligro Bajo de incendios forestales. Durante la Época de Peligro Bajo su labor está ligada a la ampliación de los tiempos de trabajo del personal público de la Administración autonómica, acordada con los agentes sociales y económicos en el Acuerdo del Diálogo Social firmado en septiembre de 2022, que concretaba el paso de personal fijo discontinuo o fijo a tiempo completo en las categorías profesionales vinculadas al Operativo. Con estos nuevos vehículos ligeros, este personal como conductores-maquinistas de autobomba, peones de montes y extinción y vigilantes de incendios, podrán desplazarse para realizar trabajos preventivos en los montes sin necesidad de utilizar los pesados camiones autobomba, y al mismo tiempo contarán con un vehículo dotado con motobomba para poder atender a los posibles conatos que pudieran producirse.

Además, su versatilidad incrementará las zonas en que se llevarán a cabo medidas de reducción del combustible y otras dirigidas a la reducción del peligro de incendios forestales, gracias a las modificaciones sobre los cometidos de estos profesionales introducidas en el nuevo Convenio Colectivo para el personal laboral. Durante las Épocas de Peligro Medio y Alto, estos vehículos servirán de refuerzo a la labor de las autobombas y podrán ser utilizados también en sistemas de vigilancia itinerantes. Los vehículos han sido equipados con motobomba de alta presión con depósitos de 300 litros. Cada vehículo incluye un bastidor, motor, bidón de gasolina, bomba, depósito de agua, panel de control, devanadora, manguera de 50 metros de longitud, mangote y lanza de alta presión con boquilla especial capaz de lanzar agua con un caudal de 40 litros por minuto. Estos equipos garantizan una respuesta rápida, así como gran efectividad y eficiencia en el consumo de agua. Asimismo, se ha diseñado una estructura porta herramientas original y personalizada que se instala sobre la caja del vehículo.

Esta estructura incluye una bandeja para la rueda de repuesto, un foco de trabajo, dos rejillas superiores para alojar hasta tres desbrozadoras y otras herramientas, y un cajón porta objetos de apertura bilateral hidráulica con cerradura. En este cajón se pueden alojar de forma segura un palín forestal, un pulaski, un macleod y una motosierra, entre otras herramientas. El diseño y dotación de estos vehículos se ha realizado teniendo en cuenta la versatilidad necesaria para retirar fácilmente tanto la estructura como el equipo de extinción, las necesidades de las cuadrillas, así como la distribución de las cargas y la seguridad de los ocupantes. Estos vehículos son esenciales en la lucha contra incendios forestales debido a su rapidez, maniobrabilidad y capacidad para acceder a zonas de difícil acceso. Pueden llegar rápidamente a incendios incipientes, apagándolos y evitando su propagación, además de realizar labores preventivas, disuasorias y de vigilancia.

El operativo de lucha contra los incendios forestales de este año estará integrado por 4.720 profesionales, con 10 centros de mando -nueve provinciales CPM y el autonómico CAM-, 266 puestos y cámaras de vigilancia, 326 autobombas y vehículos pick-up, 230 cuadrillas terrestres y helitransportadas, y 41 retenes de maquinaria y bulldozer, incluidas 16 cuadrillas nocturnas en todas las provincias y cinco nuevas unidades de brigada y autobomba. El dispositivo cuenta con 23 medios aéreos de la Junta ubicados en las bases de Valladolid, Quintanilla y Rosinos, en nuestra provincia; Cebreros, Piedralaves y El Barco (Ávila); Medina de Pomar y Pradoluengo (Burgos); Cueto, Rabanal, Camposagrado y Sahechores (León); Villaeles en Palencia; El Bodón, El Maíllo y Guadramiro en la provincia de Salamanca; Coca y Las Casillas (Segovia); Garray en Soria; y Villardeciervos y Villaralbo en la provincia de Zamora, a los que se suman seis helicópteros y otros cuatro aviones de la Administración General del Estado estacionados en Castilla y León, que totalizan más de 30 medios aéreos, más los que puedan movilizarse no estacionados en el territorio de la Comunidad.