Masip escribe su historia en el Real Valladolid con letras de oro

Lo consiguió. Encaraba esta jornada 26 con la opción de superar a míticos blanquivioletas como César o Llácer y, en una nueva exhibición defensa grupal que permitió mantener a cero la portería durante un partido más, Jordi Masip ha entrado con letras de oro en la historia del Real Valladolid como el portero que durante más minutos se ha mantenido sin encajar gol.

En Fuenlabrada, este 6 de febrero de 2022 que ya forma parte de este Club, se ponían en juego más de tres puntos. Era la posibilidad de batir un registro insólito en los 94 años de vida de este Club. La de mejorar a César Sánchez, que en Primera División estuvo imbatido 555 minutos consecutivos en aquel Real Valladolid de la 1997-98 dirigido por Kresic. La de elevarse por encima de Manuel López Llácer, que estuvo la friolera de 538 minutos sin encajar en una amarga 1977-78 en Segunda que no valió para el ascenso a pesar de estar en total 572 minutos inquebrantables atrás, ya que Cuartero también sumó su esfuerzo bajo palos. Y este Pucela de la temporada 2021-22 lo ha logrado.

Está por ver en cuánto quedará la cifra, pero por el momento Masip suma 601 minutos de competición en Liga sin encajar. Desde el minuto 29 de la jornada 20 se suman seis partidos completos sin goles en contra, ante Real Sociedad B, Leganés, Burgos, Real Zaragoza, Sporting y Fuenlabrada. Un trabajo de todos en el conjunto entrenado por Pacheta que se condensa en el portero catalán, quien disfruta su quinta temporada en Zorrilla y luce además el brazalete de capitán.

Masip es ahora el primero, pero tras él el Pucela ha tenido una lista de porteros y de momentos defensivos brillantes. En cuarto lugar en este ránking está Kepa, quien acumuló 514 minutos en la temporada 2015-16 en Segunda División que tampoco valió un ascenso. Y, aunque no tan duradera en el tiempo, también destacable fue la labor defensiva durante la temporada 2006-07 -esta sí con el premio de volver a la élite- cuando bajo las órdenes de Mendilibar y la seguridad en portería de Alberto se vivieron dos largos periodos sin encajar, de 396 minutos y de 384, algo más de cuatro partidos en cada caso.

No obstante, de cuatro partidos enteros consecutivos en Liga sin recibir goles sí existen numerosos precedentes del Real Valladolid en Segunda División. Cuatro partidos que, al lado del actual récord, parecen pocos pero que no es nada fácil de conseguir. Sucedió en la 1992-93 con los 412 minutos de Ángel Andrés Lozano, en la 1975-76 con Manuel Campos imbatido durante 473 minutos, en la 1972-73 con un total de 419 minutos repartidos entre Llácer y Aramayo, y en la 1968-69 con el palentino Jesús Aguilar bajo palos quien aguantó 467 minutos.

Si en la categoría de Plata del fútbol español es complicado sobrevivir sin encajar, aún lo es más en la máxima división. Ahí, además del récord de César, hay un precedente que merece la pena rescatar y que también va a caballo entre dos temporadas, el final de la 1988-89 -con Cantatore en el banquillo- y el principio de la 89-90. Una racha que tiene nombre propio, el de uno de los porteros emblemáticos que ha defendido este escudo, y que se prolongó durante 396 minutos: Mauro Ravnic.

Por último, y aunque el registro de datos queda enterrado en el tiempo al haber tenido lugar hace más de 50 años fuera de los focos del fútbol profesional, en la temporada en la que el Real Valladolid militó en Tercera División, 1970-71, también se sucedieron cuatro encuentros sin encajar gol, los que fueron entre el 11 de abril y el 23 de mayo de 1971, una imbatibilidad que se puso fin en la jornada 36 en la victoria por 4-2 ante el Talavera.