La Cofradía de la Vera Cruz abre una cuenta cero para recibir donativos con el fin de reparar el templo vallisoletano

La tragedia y desconsuelo por el derrumbe de la cúpula de la Iglesia de la Vera Cruz continúa aún latente en la Cofradía Penitencial. Sin embargo, desde la Hermandad vallisoletana, apoyados por la Archidiócesis, Ayuntamiento de Valladolid y la Junta de Castilla y León, han comenzado ya a buscar soluciones y alternativas. La pérdida de tal joya que coronaba el templo vallisoletano es incalculable, tanto en el carácter patrimonial como social, por formar parte del aspecto visual, e incluso, de identidad de la propia ciudad vallisoletana.

Este sábado, desde la Cofradía han anunciado una nueva iniciativa para pedir la colaboración ciudadana y recuperar así su esencia y proceder a la reapertura del emblemático templo situado en la calle Platerías. La cúpula y la linterna de la Vera Cruz se vinieron abajo el pasado martes 25 de junio durante las obras de rehabilitación de la propia iglesia. La bóveda cayó «a plomo» desde 24 metros de altura dejando en el interior de la templo gran cantidad de escombros y polvo. Afortunadamente, no hubo daños personales y las joyas escultóricas tampoco resultaron afectadas. Tras iniciar las labores de desescombro, este viernes se trasladaron las imágenes procesionales a la Catedral vallisoletana para ser revisadas en un taller temporal y completar en la Vera Cruz las labores de limpieza y rehabilitación.

El arquitecto responsable de la obra, Fernando de Bonrostro, confirmaba minutos después del derrumbe el mal estado de la propia estructura de la cúpula que hizo que durante la intervención se desplomara sin previo aviso. Días antes, los operarios observaron humedades y la presencia de hongos en la bóveda por lo que desde la Cofradía decidieron cerrar al templo 48 horas antes del hundimiento ante el temor de que pudieran producirse posibles desprendimientos durante los trabajos. Desgraciadamente, el peor de los presagios sucedió, y hoy la calle Platerías y la Vera Cruz se ven sin su gran joya superior. El arquitecto indicaba ante una posible reconstrucción de la cúpula que «no era lo habitual hacer algo igual que lo que estaba», pero el objetivo a día de hoy es que la iglesia renacentista construida en el siglo XVI recupere su esplendor en Valladolid.

Por ello, la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz, la más antigua de la Semana Santa de Valladolid, como propietaria del templo ha creado una cuenta cero para que todos aquellos que lo deseen puedan colaborar en la reparación del espacio eclesiástico. Así, la Hermandad recaudará donativos de personas anónimas para recuperar su joya tan característica y que ya Valladolid extraña en su paisaje. Todas las personas interesadas podrán hacer una donación económica a la cuenta del banco Santander ES82 0049 7476 6729 1004 7940. También, según confirman desde la Cofradía, próximamente se habilitará es sistema BIZUM.