Castilla y León arranca el 1 de noviembre su campaña de vialidad invernal con un incremento del operativo de más de 1.200 profesionales

El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y la consejera de Movilidad y Transformación Digital, María González Corral, han mantenido una reunión de trabajo con los delegados territoriales de la Junta -entre ellos la titular en Valladolid, Raquel Alonso-, para analizar la campaña de prevención y actuación integral ante riesgos invernales en la Comunidad, asociados a fenómenos meteorológicos adversos, en particular las nevadas, así como proporcionar una adecuada asistencia y protección ciudadana mediante la adopción de medidas de respuesta que minimicen los efectos negativos que puedan producirse. Asimismo, la reunión ha servido para profundizar y actualizar los protocolos de actuación en cada una de las provincias y sobre la activación del Plan de Protección Civil de Castilla y León (PLANCAL), en sus distintos niveles.

La aplicación del PLANCAL precisa potenciar la coordinación entre entidades públicas y privadas en todo el territorio autonómico, así como la comunicación e información, además de la colaboración ciudadana, y maximizar la coordinación y colaboración en todos los ámbitos que pueden verse afectados, desde la atención sanitaria, el suministro de las empresas proveedoras de servicios básicos o la vialidad de las carreteras, así como para la coordinación de todos los servicios de emergencias de las administraciones estatal, autonómica, provincial y local.

“La campaña de riesgos invernales cuenta con un protocolo de actuación perfectamente definido, tanto a nivel provincial como autonómico, para las distintas fases y situaciones previstas en el PLANCAL”, ha asegurado el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio. Asimismo, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha destacado la “eficaz organización mediante el establecimiento de los procedimientos de actuación y medidas a adoptar para hacer frente de forma ágil a las situaciones de emergencia, sobre la base del inmediato intercambio de información y protocolos claros de actuación, integrando las actuaciones de cada uno de los servicios llamados a intervenir de manera coordinada”.

La consejera de Movilidad y Transformación Digital ha señalado que “para optimizar al máximo la capacidad de respuesta ante los episodios de climatología adversa es fundamental que el plan global cuente con el desarrollo de planes provincializados, que son los que llevan al conocimiento más pormenorizado de los principales puntos problemáticos de la red, los medios e infraestructuras con las que se cuenta, así como su ubicación, los trabajos previos que se realizan antes del 30 de septiembre de cada año o el procedimiento a seguir en función de las situaciones que se produzcan en nuestras carreteras autonómicas”.

Entre los aspectos a trabajar en la reunión ha estado, asimismo, el operativo que cada campaña invernal pone en marcha la Junta de Castilla y León para prevenir y actuar ante las posibles contingencias derivadas de los fenómenos meteorológicos adversos, que comenzará el próximo 1 de noviembre y se extenderá hasta el 30 de abril. La Campaña de Riesgos Invernales 2022-2023 moviliza personal y medios materiales de todas las administraciones y miles de voluntarios de protección civil, con la coordinación de la Junta a través del Plan de Protección Civil de Castilla y León.

La Junta de Castilla y León ha incrementado ligeramente su operativo de Campaña de Vialidad Invernal respecto a los efectivos del año pasado. Cuenta con 1.252 profesionales, 454 profesionales que trabajan en los 11.500 kilómetros de carreteras de la Red Autonómica –nexo de unión para la Península Ibérica, al lindar con nueve comunidades autónomas y Portugal, que incluye una orografía especial, con 114 puertos de montaña susceptibles de afecciones de nieve y hielo–; 798 agentes medioambientales de la Dirección General de Patrimonio Natural, que trabajan en el medio rural, más nueve centros de mando; y 2.709 voluntarios de 123 asociaciones y agrupaciones de Protección Civil que actualmente hay en Castilla y León. A ello hay que añadir los medios materiales: 149 máquinas quitanieves, 136 almacenes de fundentes propios, 90 autobombas y otros 52 vehículos y maquinaria.

Este dispositivo se complementa con las dotaciones del Gobierno y de las diputaciones provinciales y ayuntamientos, todos con una clara vocación de colaboración y coordinación para reducir el tiempo de atención y respuesta, garantizando una actuación eficaz ante cualquier incidente. El operativo cuenta también con la colaboración de las empresas de suministros y prestación de servicios básicos, como energía eléctrica, agua, gas, combustible, telefonía, autopistas y transportes, entre otros, todo ello bajo la coordinación del Centro de Coordinación de Emergencias de Castilla y León 112.

Además, se podrán movilizar todos los recursos sanitarios, a través de la Consejería de Sanidad, con 25 hospitales y 303 centros de salud y puntos de atención continuada, 4 helicópteros sanitarios, 41 unidades de Soporte Vital Avanzado, 125 unidades de Soporte Vital Básico, y 237 ambulancias colectivas y 172 ambulancia convencionales. A ello hay que sumar la colaboración de la Consejería de la Presidencia, aportando todos los canales de información, y las Consejerías de Familia e Igualdad de Oportunidades, de Educación y de Cultura y Turismo, que aportan sus recursos en lo que se refiere a red de alojamientos residenciales, centros educativos y culturales, pabellones deportivos y de ocio, así como los albergues que puedan ser susceptibles de utilización en caso de emergencia.

Una de las claves para que todo este dispositivo funcione correctamente es la actuación más inmediata posible sobre aquellos puntos de la vía que puedan presentar hielo o acumulación de nieve, o incluso, allí donde se pueda, intervenir antes de que estos fenómenos aparezcan. Por ello, contar con la mayor información posible en tiempo real se puede convertir en un elemento diferenciador a la hora de una gestión eficiente de los recursos con los que se cuenta.

Como datos estadísticos con relación a la campaña de riesgos invernales 2021-2022, los incidentes gestionados por el 1-1-2 fueron 1.914 con 5 rescates de personas por nevadas, 568 vehículos atrapados, 831 solicitudes de quitanieves y sal en carretera, y 510 solicitudes de quitanieves y sal para la población. Entre los incidentes gestionados por el Centro Coordinador de Emergencias (CEE) destacan, en las vías principales, los 816 kilómetros de carreteras en los que se utilizaron cadenas, además de los 1.451 kilómetros de carretera cortados por la nieve; en las vías secundarias, los 1.411 kilómetros en los que se utilizaron cadenas, y los 1.715 kilómetros de carretera cortados por nieve; asimismo se vieron afectadas rutas escolares por la nieve en las provincias de Ávila, León, Palencia y Soria, con un total de 819 alumnos afectados.